Cuando una empresa necesita contratar, tiene básicamente tres caminos: publicar en una bolsa de empleo, contratar una empresa de selección de personal o trabajar con un headhunter. No compiten entre sí: cada uno sirve para un tipo de cargo distinto.
Bolsa de empleo o portal
Cómo funciona: usted publica la vacante y los candidatos se postulan.
Sirve para: cargos con muchos candidatos disponibles en el mercado, cuando usted tiene tiempo y equipo para filtrar.
Limitación: solo llega quien está buscando empleo activamente, y llega mucho volumen. Alguien tiene que revisar todas esas hojas de vida.
Empresa de selección de personal
Cómo funciona: una firma especializada define el perfil con usted, convoca candidatos por varios canales, los filtra, los entrevista, les aplica pruebas y le presenta finalistas.
Sirve para: cargos administrativos, comerciales, profesionales y mandos medios, cuando usted quiere un proceso riguroso sin dedicarle el tiempo de su equipo.
Ventaja: usted recibe pocos candidatos ya evaluados. Conozca cómo lo hacemos en selección de personal en Bogotá.
Headhunter (cazatalentos)
Cómo funciona: el consultor sale a buscar profesionales que ya están trabajando, a menudo en empresas del mismo sector, y los acerca a su vacante de forma confidencial.
Sirve para: gerencias, direcciones, perfiles escasos y búsquedas confidenciales.
Ventaja: accede al talento que no está en el mercado abierto. Más detalles en headhunter en Colombia.
Cómo decidir
| Situación | Camino recomendado |
|---|---|
| Muchas vacantes operativas, perfil común | Bolsa de empleo o selección |
| Cargo profesional o mando medio importante | Empresa de selección |
| Gerencia, dirección o perfil escaso | Headhunter |
| Reemplazo confidencial | Headhunter |
| Quiere validar a su equipo actual | Evaluación de personal |
Lo que tienen en común los buenos procesos
Sea cual sea el camino, una buena contratación tiene tres cosas: un perfil bien definido, una evaluación seria (no solo una entrevista) y verificación de referencias. Saltarse cualquiera de las tres es la forma más común de equivocarse.